Seis preguntas sobre dónde vive vuestra documentación técnica — no sobre qué dice. No pedimos ficheros, ni accesos, ni nombres de sistemas: solo el tipo de sitio y cómo se busca. Al enviarlas verás dónde está vuestro cuello de botella y una estimación de las horas que se van al año en buscar, con la multiplicación a la vista para que puedas discutirla.